Cuando la plataforma Córdoba Pública propuso a Mesas de Convergencia y Acción Ciudadana dedicar un monográfico de ConVerGENTE a la defensa de los servicios públicos, ni lo dudamos un  momento porque es algo que va también en nuestro propio ADN. Así que de inmediato nos pusimos manos a la obra conjuntamente y aquí tenemos por fin el resultado: un panorama de los servicios públicos, una defensa de lo público que huye de todo corporativismo para poner en el centro a la auténtica protagonista de los mismos: la ciudadanía. Sin servicios públicos, sin lo público, no existe ciudadanía posible.

Porque en el fondo, ese es el meollo del asunto: la mercantilización de lo público bajo el embate de las políticas neoliberales, de la crisis/estafa y del austericidio, amenaza hoy directamente a la propia democracia y empuja a la sociedad a una desigualdad salvaje donde tanto tienes, tanto vales, a un individualismo atroz donde cada cual tendrá que buscarse por sí mismo la solución a los problemas de salud, educación, servicios sociales, etc., y quien no pueda, será abandonado a su suerte o la vergonzosa y vergonzante beneficencia.

Cada vez más, la situación de los servicios públicos pone en evidencia que el “Estado social y democrático” de nuestra Constitución es papel mojado, que la Declaración de Derechos Humanos es pisoteada en nuestro país y en nuestra ciudad sistemáticamente, con la connivencia de los poderes públicos, económicos y hasta con la de los poderes jeráquicos eclesiásticos.

Así, en este número cabe encontrar artículos que abordan desde los suministros vitales básicos como responsabilidad pública, a la apropiación y expoliación de bienes públicos de diferente naturaleza, pasando por el desmantelamiento de la educación y la sanidad pública o la deriva hacia la caridad de los servicios sociales.

Pero ConVerGENTE no se queda sólo en la denuncia, sino que también ha querido entrar – como no podía ser de otro modo – en lo propositivo, máxime ante la vecindad de diversos procesos electorales. Se pueden pues encontrar también reflexiones y propuestas sobre nuevas estrategias de Participación Ciudadana; propuestas concretas para que los servicios municipales sean de la propia gente, que el ayuntamiento salga a la calle, a la plaza; y cerrándolo,  todo un decálogo de propuestas en defensa de los servicios públicos que nos gustaría que las fuerzas políticas que apuestan por el cambio lo hicieran suyo y lo suscribieran.

Como siempre, modestamente, esperamos haber contribuido a la reflexión, el debate y la transformación social, y que esta revista sea un instrumento útil para quienes  sienten y luchan por otro mundo posible.