img_02_02Desde la práctica profesional cotidiana, pero también desde la reflexión necesaria, Almudena Benito nos muestra que la intervención social de primera línea tiene unos costes humanos tremendos, tanto para las familias en exclusión como para las propias trabajadoras sociales, quienes se encuentran día a día, cara a cara, en un contexto de crisis económica, recorte de derechos y merma de prestaciones sociales, contexto que no se intenta modificar desde la justicia social, sino desde la potenciación de la caridad y la vuelta a la beneficencia. Todo lo cual pone en evidencia la necesidad de un cambio de políticas y políticos, las que nos han traído a este estado de cosas tan lamentable.

“A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba hacia abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder: en el mejor de los casos, alguna vez habrá justicia, pero en el alto cielo. Aquí en la tierra, la caridad no perturba la injusticia. Sólo se propone disimularla

Eduardo Galeano

 

Un día cualquiera, en un centro de Servicios Sociales Comunitarios Municipales cualquiera, una trabajadora social cualquiera.

Yo, como tant@s, un día elegí trabajar por el cambio y la transformación social, nos formamos para conquistar la justicia social y potenciar la autonomía de las personas y las colectividades. Hoy nos hemos visto embarcad@s en un nuevo buque, cada vez más armado , “ EL BUQUE CARIDAD”; apenas sin tiempo para la reflexión, vemos como cada día se destruye un nuevo pilar sobre el que 30 años se fue forjando nuestra profesión, vemos como nuestro trabajo se va convirtiendo en estar al servicio de la perpetuación de las desigualdades, como cada vez son las listas de espera más largas, a la vez que disminuyen los recursos y se esquilman aquellas de las funciones que tenían que ver con la promoción social, la prevención, la integración, la cooperación , en definitiva con la justicia social y la dignidad humana. En este buque se nos obliga a trabajar para y desde la caridad, a perder el tiempo entre papeles y formatos de derivación a entidades, a perder el espacio de encuentro humano con las personas y las familias, porque no queda tiempo más que para tramitar miserias.

En este cajón desastre en el que nos hemos convertido, cabe todo, pero nada sale de ahí, es como un pozo sin fondo que no se airea, que se llena de relatos, de caras, de injusticias, de días sin luz, sin agua ni comida, de violencia, de abandono, para los que no tenemos respuestas, porque nos han dejado sin respuestas, sin recursos, sin tiempos, y ahí está nuestra cara y nuestro pecho descubierto para recibir la rabia, la impotencia, el llanto y la desesperanza, para sentir nuestra frustración e impotencia.

Un día cualquiera que sucede lo que a continuación relato, con honestidad, con amargura; decir que esto no es más que un botón de muestra, una breve nota de un diario de lo que ocurre todos los días.

Notas sobre el menú del día . Reflexión sobre la gestión de los bancos de alimentos.

[3 de Enero de 2014] Chari y Miguel se acercan por primera vez al Centro de Servicios Sociales; llevan mucho tiempo pasándolo muy mal, pero les ha costado dar el paso de tener que «pedir» para poder comer, pagar la luz y saber qué hacer con el impago de su hipoteca. Piden cita sin apenas salirles la voz del cuerpo, sin saber lo que pueden solicitar, sin conocer sus derechos.

[12 de Abril de 2014] Hoy he atendido a Chari y Miguel, hace 3 meses y medio que pidieron cita para contarme que llevan meses sin ingresos , comiendo patatas y huevos , deben 5 meses de cuota de su hipoteca, traen aviso de corte de luz y agua y sus 2 hijos acuden al cole sin merienda, con los zapatos rotos y sin materiales.

En 30 minutos les atiendo, me rindo ante sus miradas doloridas, me quiebro con sus voces; sé que son 30 minutos ( tengo otras 9 familias esperando fuera ), me entrego, poco más podré hacer que merezca la pena, escucharles y después… tenderles una mano de palo hacia el mundo de la caridad para que puedan comer.

Les cuento los protocolos de ayudas (¿ QUE AYUDAS?, actualmente no hay recursos económicos para familias con su perfil, pareja con dos hijos ).

Les derivo a STOP DESAHUCIOS para que atiendan desde el movimiento social lo que yo no puedo defender desde aquí, el derecho a la protección de una vivienda. Les pido docu-mentación para tramitar al BANCO DE ALIMENTOS. No me atrevo a mirarles a sus ojos. Me rompo por dentro, una y otra vez.

[2 de Mayo de 2014] Chari y Miguel dejan en el Centro la documentación que les he pedido.

[4 de Mayo de 2014] Accedo a su documentación. Elaboro el informe de derivación y se ponen en lista de espera en el orden nº 14. Solo puedo enviar 5 familias a la semana al banco de alimentos de una entidad social. Con suerte, para dentro de 30 días podrán ser admitidos.

[10 de Mayo de 2014] Devuelven los informes del banco de alimentos; se han dotado de un nuevo modelo que añade en el formulario el género de los miembros de la unidad familiar. Hay que volver a elaborarlo. Hoy están los ordenadores rotos, llega el fin de semana.

[25 de Mayo de 2014] Logro acceder al ordenador, lo celebro… descargo el nuevo formato de informe, vuelvo a rellenarlo. Se vuelve a mandar por correo electrónico, mientras cruzo los dedos y pido al universo que se alineen los planetas para que no se hayan acabado las existencias en el banco de alimentos. La última vez fueron 6 meses sin poder prescribir este recurso. De ser así tendría una última posibilidad, para dentro de mes y medio. Sería hacer la propuesta para un segundo banco de alimentos.

Cada mes puedo mandar a 4 familias para recibir un lote de alimentos. Este banco de carácter religioso está sufragado por la Corporación Municipal para que dediquen 65 euros al mes a comprar un lote de alimentos por familia, anulando la capacidad y la dignidad de cada familia para gestionar la compra en función de sus necesidades.

[30 de Mayo de 2014] Me llama Chari, me dice que la acaban de llamar de la primera entidad. Parece que la semana que viene acudirá a por el lote de alimentos.

[6 de Junio de 2014] Chari acude con Miguel al banco de alimentos. Su marido y ella han tenido que coger dos autobuses, se han gastado 5 euros que no tienen en el viaje. Esperan que el esfuerzo merezca la pena.

  • Una caja de 6 brick de leche y otra de zumos.
  • 2 paquetes de galletas
  • 3 paquetes de arroz, 2 de judías blancas, 3 de garbanzos, 2 de macarrones y una de fideos.
  • Una botella de aceite

Les comentan que si quieren recibir otro lote más, su trabajadora social tiene de nuevo que solicitarlo. Que solo lo podrán recibir 1 o 2 veces más.

Chari y Miguel tras 6 meses de desesperación, de idas y venidas, de pérdidas de tiempo, consiguen acceder a un banco de alimentos que apenas les da la posibilidad de comer durante 7 días. Tras 2 o 3 lotes alimenticios, tendrán que esperar un año más para poder volver a iniciar el ciclo de la caridad alimenticia.

Los bancos de alimentos se levantan como héroes de la solidaridad a través de los medios de comunicación, corporaciones…. nacieron para repartir los excedentes, no nacieron para cambiar la sociedad y defender derechos. Empresas colaboradoras, de las que me niego a hacer publicidad, con políticas muy agresivas de monopolio y de abuso en terceros países para producir sus productos, lavan su imagen donando las sobras.

Las familias más ricas de España, las grandes corporaciones, Bancos, etc., que evaden impuestos, además se desgravan el 30% de las donaciones que hacen a los “pobres”.

Pero lo más ofensivo es ver a Administraciones y Ayuntamientos como entidades colaboradoras. Ellas son responsables de que se vulneren los derechos de las personas con su política de recortes sociales, que hacen que miles de personas no puedan comprar los alimentos que crean convenientes y tengan que ponerse a la cola de la beneficencia a esperar a ver qué les dan hoy…

En esta estafa revestida de solidaridad, las víctimas son las personas que acuden al banco de alimentos y perjudicadas son quienes de manera altruista colaboran con el banco de alimentos.

Las primeras porque se les niega un derecho a cambio de caridad y las segundas porque, creyendo que están ayudando a los demás, están colaborando a que se sigan recortando derechos. Las Administraciones ofrecen la imagen de que nadie pasa hambre, no gastan y además se evitan la rabia social ofertándoles por la puerta de atrás comida, domesticando a quienes olvidan exigir sus derechos, y se valoriza la actitud servil y caritativa del resto de la población. La clase política corrupta evita la denuncia de los responsables y las soluciones reales.

PERO NO OLVIDEMOS :SIN RECORTES Y CON JUSTICIA SOCIAL NO HACEN FALTA LOS BANCOS DE ALIMENTOS

“Los bancos de alimentos se levantan como héroes de la solidaridad a través de los medios de comunicación, corporaciones…. nacieron para repartir los excedentes, no nacieron para cambiar la sociedad y defender derechos. Empresas colaboradoras, de las que me niego a hacer publicidad, con políticas muy agresivas de monopolio y de abuso en terceros países para producir sus productos, lavan su imagen donando las sobras”

A modo ilustrativo, en los Presupuestos Generales del Estado se han reducido las partidas destinadas a servicios sociales, en plena situación de emergencia social, desde el año 2011 hasta el 2014, en 572 millones de euros, un 28 % menos, como cabe apreciar en la tabla que adjunto, confeccionada por el Consejo General del Trabajo Social.

Con el plan de reducción de costes, plan de ajuste o plan económico, se están reduciendo drásticamente los servicios sociales, que son la herramienta clave en la lucha contra la exclusión y marginación, para la cohesión y paz social, cuyos costes personales, sociales y económicos, si no se mantienen, son infinitamente mayores. Si se reducen los presupuestos, se reducen pues los servicios, el personal, las ayudas.

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Desde las Asociaciones y Plataformas Profesionales del sector de servicios sociales, Asociación de Gerentes y Directores de Servicios sociales, el Consejo Estatal de Trabajadores Sociales, Colegios Profesionales, Plataformas en Defensa de la Ley de Dependencia, el Movimiento de la Marea Naranja…. se denuncian a diario el retroceso en el fondo y en la forma en la concepción de las nuevas Políticas Sociales. Se nos devuelve al Asistencialismo. La concepción economicista de las nuevas leyes nos aleja a los servicios sociales de las concepciones garantistas del Estado del Bienestar que se habían conseguido alcanzar en España y regresan a formas benéficas y asistencialistas.

A través de los movimientos profesionales y sociales reivindicamos la paralización de los recortes y de Leyes como la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local de Diciembre de 2013 y la modificación de la Ley que se produjo por Real Decreto-ley, en julio, en materia de Dependencia, reivindicamos una Ley Estatal de Servicios Sociales que establezca el nivel básico común para todos/as los/as ciudadanos/as, en cualquier lugar del Estado, en esta materia, que sea el Estado el encargado de garantizar un sistema público de Servicios Sociales, e incluso una reforma constitucional para que se reconozcan los Servicios Sociales como un derecho fundamental.

Como hace poco argumentaba Ana Lima, Presidenta del Consejo Estatal del Trabajadores Sociales, “la labor del tercer sector debe ser complementaria, nunca debe sustituir al Estado”, porque lo contrario sería volver a “un estado de beneficencia muy anterior a los años 70”. Si queremos recuperar la dignidad como ciudadanos y ciudadanas, como trabajadoras sociales, si queremos que Miguel, Chari y tanta gente con nombres y apellidos puedan vivir dignamente, necesitamos otras políticas, otros políticos. Porque otro mundo es posible, si lo construimos entre todos y todas, inclusivamente.